Ojeada Cultural de Intibucá

Intibucá, voz de origen indígena, designa en la actualidad lo siguiente: Una de las dieciocho divisiones territoriales de Honduras, un municipio o centro de población, gemelo de la cabecera departamental de La Esperanza, y una altiplanicie o meseta de las más importantes del país. Fundamentalmente nos interesa por ahora lo concerniente al pueblo de Intibucá.

Ojeada Cultural de Intibucá

Está situado en medio de las alturas de la Cordillera de Opalaca que forma parte del grupo orográfico occidental hondureño, y éste a su vez, del sistema orográfico Guatemalteco-Hondureño. Con su gemela La Esperanza, se encuentra ubicado en la meseta de su nombre y a una altitud sobre el nivel del mar que se aproxima a los 6,000 pies.

Históricamente el pueblo de Intibucá es de mayor antigüedad que el de La Esperanza, aunque no se conoce una versión fidedigna en cuanto a su fundación; una de las versiones señala como orígenes, 2 ranchos que existían en donde hoy se encuentran el cuartel del ejército nacional y la jefatura del destacamento aquí estacionado, en los días en que el volcán Cosigüina de Nicaragua hiciera erupción y arrojara cenizas que alcanzaron hasta estos lugares en 1835.

Otra versión de tino tradicional al respecto, considera a Intibucá como un lugar fundado por habitantes de lo que hoy es Santa Bárbara, que abandonaron sus terruños por razones de epidemia y no encontrando un sitio ideal para fijar su nueva residencia, finalmente detuvieron su peregrinaje en lo que hoy es Intibucá.

Los habitantes de Intibucá son en un alto porcentaje de ascendencia indígena pues basta echar una ojeada a la historia de Honduras precolombina para darse cuenta de que, uno de los más importante pueblos autóctonos fue el de los “Lencas” que se encontraban distribuidos en el centro y occidente de nuestra Patria; descendían de los Mayas y su límite geográfica el río Lempa.

Los intibucanos han tenido como patrimonio la agricultura pero más de consumo que con fines de comercialización, deficiente en cuanto al empleo de técnicas modernas y por ende con bajo nivel de productividad. Es notable en los últimos años ingreso de equipos mecanizados para el incremento de la producción aunque su adquisición todavía requiere de disponibilidades económicas y el hecho de contraer fuertes endeudamientos con las instituciones bancarias.

La vida de Intibucá es sumamente sencilla, sus costumbres son mezclas de tradición y modernismo; la fe de Cristo es la más difundida aunque como en todos los lugares de Hispanoamérica, su ritual tiene matice paganos pues el “Guancasco” que al parecer ha desaparecido de su ambiente cultural, se le calificó como rito pagano-cristiano dado el significado del mismo.

A pesar de ser un pueblo poco favorecido por la acción de los gobiernos centrales, los locales escolares proliferan por doquier y el pan del saber se extiende a todos los sectores de su sociedad. El porvenir de Intibucá se vislumbra promisorio.